Carta de respuesta publicada en el Diario La Nación el 2 de junio de 2016

Servicio doméstico

Con relación a la carta publicada el 2 de junio, referida al servicio doméstico, informo a los lectores que en 2006 abre sus puertas a la comunidad la Escuela de Capacitación para el Personal del Servicio Doméstico, dependiente del gremio mayoritario en la Argentina, Upacp (Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares), con el propósito profesionalizar y jerarquizar al sector, brindando cursos de formación profesional, tales como cocina, limpieza de la ropa y del hogar, cuidado y atención de personas y jardinería. Incluyendo al poco tiempo la educación de nivel primario y secundario. Al día de hoy, la escuela cuenta con un centro de empleo gratuito, símil a una bolsa de trabajo, pero para personal calificado que ha certificado nuestros cursos. Desde allí podemos constatar que una de las categorías laborales del servicio doméstico más demandadas es la del cuidado y atención de niños y niñas, así como la del adulto mayor. Prueba del éxito de la escuela es su expansión en diferentes jurisdicciones. Así, hoy contamos con escuelas en Capital Federal, La Plata, Morón, Luján, Moreno, San Justo, San Martín, Tigre, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Punta Alta, Monte Hermoso, Paraná, Tucumán, Córdoba y Formosa. Para mayor conocimiento de nuestra actividad, sugiero ingresar a la página web: www.escuelaempleadas.com.ar, email: [email protected]

 

Carta publicada en el diario la nación el 2 de junio

Servicio doméstico

Después de leer el artículo del domingo de Víctor Hugo Ghitta (\»Emilia, o el abrigo de la infancia\») y los comentarios de Fernández Díaz y Morales Solá sobre el informe de la UCA, estuve meditando sobre la necesidad de tantas familias jóvenes en las que ambos padres trabajan de contar con una ayuda para el cuidado responsable y amoroso de sus hijos; algo que en estos tiempos es muy difícil de encontrar. A pesar de que el servicio doméstico ahora cuenta con leyes que lo regulan, no se ha logrado dignificar ese servicio esencial. Para ser niñera o cocinera no se necesita tener hecho el secundario, es una profesión que se aprende en el hogar, y estas enseñanzas se han ido perdiendo y desvalorizando. Sería loable que algunas ONG, municipios, parroquias, centros misionales o sindicatos prepararan a las personas para esta salida laboral, que es honorable, necesaria y muy bien paga. ¿Quién de nosotros, ya mayores, no recuerda con afecto a quienes nos cuidaron o ayudaron en la crianza de nuestro hijos?

María Elena Pico de Wicht

DNI 10.487.128